Adéntrate en otros mundos.


Identidad Grupal

Llega un examen y, como siempre, soy incapaz de contenerme y multiplico la actividad. Así que nada, multipliquemos la actividad y sigamos reflexionando un poco sobre la vida misma. Pero, de todas formas, no es eso lo único que me ha movido a postear. Yo baso mis reflexiones, las que pongo en estos posts, en lo que voy observando con estos ojitos que Dios me dio y en lo que yo experimento en mí mismo (y no, no soy un científico loco, aunque de pequeño quería serlo xD).

Por eso, hoy quería hablar sobre los grupos humanos, en la misma línea en la que hablaba el otro día de ser coherente y decir lo que uno piensa. No me refiero a ninguno concreto y a la vez tengo varios en mente y que me sirven como motivación y como ejemplo para lo que quiero decir. En cualqiuer caso, si alguien se siente ofendido, lo sabéis, no es esa mi intención.

Ya lo dice el Génesis, no es bueno que el hombre esté solo y, si no os parece bien que cite a la Biblia, recordad que Aristóteles afirmó que el hombre es un zoon politikon (así, en caracteres latinos, que no estoy yo ahora para ponerme a insertar las letras griegas una a una xD), un animal social. Por eso, inevitablemente, nos vamos asociando en grupos. De hecho ya nacemos en un grupo, en una familia.

Pero no quiero que esto sea una clase de sociología. Entre otras cosas porque, aunque saqué un ocho en sociología, mis conocimientos de la materia son bastante rudimentarios. Así que pasemos a lo de a pie, que no me pagan por dar clases de ná xD

Pongamos por ejemplo… una clase en secundaria. Podría decir la Universidad pero la idiosincrasia de la uni es mucho menos adecuada para lo que quiero exponer. Por intereses, por gustos, por aficiones pues se forman pandillas, más o menos amplias. Hasta aquí todo bien, perro conocido porque todos seguro que lo hemos experimentado.

La pandilla se junta para ir a jugar al fútbol, ir al cine, salir… y más o menos rápidamente, más o menos paulatinamente, se van convirtiendo en un uno a los ojos del resto del mundo. Hasta aquí todo normal, ¿no?

Es el momento en el que se forma la identidad grupal. Ya no son José, Pedro, Ramón, Pablo, Manuel, Jorge, María, Rosa, Lucía, Laura y Ana (así una buena variedad de nombres), ya son los… “pijos”, o los “tiraos”, o los “johnnies” o lo que sea. A los ojos de los demás pasan a ser un uno y un todo y a sus propios ojos comienzan a sentirse como algo diferente de los demás. Son “ellos”.

Aquí ya pueden comenzar los problemas, porque esa consideración de grupo puede irse de las manos y radicalizarse hasta el punto de enfrentarse al resto. Y por experiencia común… nada une más que un enemigo común: el cabrón del profesor que ha suspendido injustamente a Jorge, la zorra que le ha quitado el novio a Rosa, el ex de María… Y el grupo puede llegar a convertirse en algo hostil hacia lo de fuera, bien por sentirse superior, bien por sentirse atacado. El resultado, casi siempre, termina siendo el mismo: “Quien no está conmigo, está contra mí”

Pensemos en un grupo más grande. Aunque en este caso es lo de menos, sí que suele producirse (o por lógica la situación que voy a plantear es más probable) cuanto mayor sea el número de miembros del grupo. Se trata de que, con el paso del tiempo, un cierto número de integrantes, por una experiencia común que no comparten todos o algo por el estilo, termina convirtiéndose en un auténtico subgrupo. Esto es un poco más peligroso para la estabilidad del grupo.

La cosa suele salirse de madre cuando los chistes internos o las historias derivadas de esas experiencias comunes o exclusivas se convierten en el tema habitual de conversación entre los miembros de ese nuevo subgrupo incluso cuando se encuentran dentro del gran grupo. Esto provoca que los no-miembros se sientan desplazados y que, incluso, lleguen a enquistarse situaciones hasta puntos realmente dañinos para todos.

En el primero de los casos, el del aislamiento del grupo frente al resto, lo más probable es que el juicio global sobre el grupo redunde sobre los individuos en particular. Tú estás con ellos, eres como ellos, con todo lo que esto significa para las relaciones que, obviamente, se mantienen entre los miembros individualmente con personas ajenas al grupo… incluso con personas de un grupo anterior al propio grupo (es decir, con los amigos que se tenían antes de ingresar al grupo). El individuo se diluye en la masa y pasa de ser… Ramón a ser “uno de esos”.

En el segundo caso, creo yo, las consecuencias son incluso más graves. Miembros que se ven desplazados del grupo, que conocen la idiosincrasia del grupo, que comparten secretos… y de repente se sienten rechazados, marginados. Su reacción no tiene por qué ser violenta pero en cualquier caso suele acabar con la armonía del grupo, porque ya no todos son iguales, porque los vínculos que los unían se difuminan… porque ya no es lo que era, porque ya no se siente a gusto.

Pero hay un tercer caso: cuando dos miembros del grupo se enemistan entre sí. Pongamos que… Jorge y María salían juntos y la cosa salió mal y acabó mal. Es normal que el grupo termine dividiéndose violentamente y desvaneciéndose o que muchos de los miembros o al menos alguno se quede a dos aguas, porque no quiere dejar a sus dos amigos-compeñeros tirados. Y este estar a dos aguas es una situación no sostenible durante mucho tiempo… con lo cual el “neutral” termina distanciándose o decantándose por uno de los dos bandos. El grupo ha muerto.

La solución, cabeza y lengua, como con todas las cosas. Vamos, al menos eso creo yo. Y reconocer racionalmente los errores, pedir perdón y saber perdonar (Y OLVIDAR, que aprender de los errores es una cosa, pero el perdón verdadero neceista del olvido, si no se convierte en una hipocresía) NUNCA es humillarse, NUNCA es una actuación (como decía la canción que puso Arte en los comentarios del post anterior) y SIEMPRE es positivo. Hacer hasta lo imposible por solucionar las cosas NUNCA es en vano, aunque al final sólo sirva para descargar la conciencia.

Espero que si alguien se encuentra en una situación así y lee esto pueda aprovecharlo para algo, aunque como siempre tengo la extraña sensación (o más bien la seguridad) de que, como siempre, me he liado demasiado ^^

Silencio Absoluto Escrito el 29/04/2008 a las 23:15:52 Centoloman

Decir lo que uno piensa

Últimamente he notado que, en cierta manera, me he ganado una serie de “enemigos” (dejémoslo entre comillas porque para quitárselas tendría que ser algo bastante más grave que lo que está pasando últimamente y porque creo que para considerarse enemigo de alguien el sentimiento debe ser mutuo).

A nadie que se haya molestado en conocerme al menos un poquito le sorprenderá que diga que soy un tío bastante reservado (sobre todo en persona) y que me cuesta hablar de mis cosas en profundidad, que normalmente me lo guardo para mí cuando se trata de abrir mi corazoncito. Otra cosa es que cuando escribo aquí, que en el fondo es mi sitio, mi santuario, mi rincón… me sea más fácil. Dios me ha dado la capacidad de expresarme bien escribiendo, pero no tan bien hablando… es lo que hay.

Bueno, a lo que iba. Reflexionando, me he dado cuenta de que mi mayor “pecado social”, si es que se puede llamar así, es que no soporto por mucho rato llevar una máscara, que sí, que si tengo que fingir lo hago, pero que por mucho protocolo y educación social que haya que respetar, no puedo evitar terminar diciendo todo lo que pienso, tal y como lo pienso y… a veces de una forma desagradable (mea culpa).

Pero, la verdad, si hay algo que me revienta es la hipocresía. Puedo jugar a interpretar un papel durante un razonable periodo de tiempo, pero termino explotando… y cuando exploto, exploto de verdad, que para eso soy un tío tan contundente (vamos, que estoy gordo).

Las normas de protocolo no están hechas para mí, lo cual me deja en una mala situación si tenemos en cuenta que un sacerdote tiene unas ciertas responsabilidades sociales como guía o como lo queráis llamar de un grupo de personas, los fieles de su parroquia.

No me gustan nada los hipócritas, a los que figuran, a los que se arriman al sol que más calienta y cuando llega el atardecer van a buscar las estufas encendidas… Y lo peor es que cada día estoy más convencido de que estoy rodeado por esos…

Digo lo que pienso, como lo piensio y cuando lo pienso. Prefiero hacerlo así, aunque a veces haga de tripas corazón y tenga que callarme… pero se me nota fácilmente, porque soy incapaz de decir lo contrario con naturalidad…

A eso sumadle que heredé de mi madre la poca paciencia que tengo (aunque tengo una poca (no mucha) más que ella y mi carácter calmado y mayormente pasota parece dar la sensación de que tengo más de la que realmente tengo) y cuando estoy un poco estresado o tengo muchas cosas en la cabeza mi cerebro decide cortocircuitarse y se me cruza el cable muy fácilmente y he de reconocerlo, tengo muy mal genio. En esos momentos suelo tender a aislarme para no decir ninguna cosa de más, pero a veces no funciona y cuando estoy así digo cosas demasiado bordes y con una crueldad de la que no estoy nada orgulloso.

Las personas somos como alacenas (razonamiento nuevo para los lectores del journal en el DA, no tanto para los veteranos del blog y que ya explicaré en otra ocasión… o mejor… na, ya la buscaré que ahora no tengo tiempo) y en estos momentos la mía está escasa de provisiones.

Estoy a régimen, tengo examen el miércoles y cada vez cojo más complejo de ser una especie de individuo no deseado que lo único que consigue es quedarse marginado de todos (y no, no sólo lo digo por lo que muchos estaréis pensando). Pero claro, hay que poner buena cara y sonreír…

¡Pues no! Coño ya… No voy a escuchar tus gilipolleces sin decir nada. No voy a trabajar para ti mientras tú te rascas los huevos. No voy a sonreir y a callarme lo que pienso para ganar una especie de privilegio que ni quiero ni lleva a ninguna parte. Hala, ya lo he dicho. Que tenga lo que tenga que venir.

Silencio Absoluto Escrito el 26/04/2008 a las 17:01:07 Centoloman

Errores, soluciones, agradecimientos

Óscar, uno de mis compañeros de Seminario, director de la Schola y poseedor de un magnífico blog que actualiza todavía menos que yo y cuya dirección dejé en el post anterior, suele decir que “el mundo está lleno de problemas”. Sin quitarle la razón, porque es verdad, suelo apostillar que “el mundo también está lleno de soluciones”.

Porque estoy convencido de que es así y estoy convencido que, aun siendo conscientes de los problemas, no hay que fijarse en ellos, sino en la gran cantidad de soluciones que tenemos siempre delante. Igualmente estoy convencido de que muchas veces los problemas no son tales y de que, yendo ya al grano de lo que hoy quería poner aquí, de todo se aprende: de lo bueno y de lo malo, de los problemas y de las alegrías… absolutamente de todo.

Hasta aquí alguien podría responderme con aquella vieja frase que da comienzo a las reflexiones de Qohélet en el Eclesiastés: “Nada nuevo hay bajo el sol”. Y es que no acabo de descubrir la pólvora con lo que he dicho.

Así como estoy convencido de que todo se aprende, estoy convencido, muy convencido, de que hay que saber dar gracias por todo. Incluso, aunque suene masoquista, hay que dar las gracias por todo lo malo que nos ha pasado, de los errores, de las inmensas meteduras de pata que soy tan propenso a cometer, de las desgracias inesperadas, de los sinsentidos…

Y hay que dar las gracias porque son sobre todo ellas las que van modelando cual artesano lo que hoy somos. Las alegrías (las de verdad, no las falsas alegrías, las que no duran, las que son simplemente… como decirlo… puramente eróticas sin referirme aquí al erotismo en sentido sexual sino en un sentido más amplio… los placeres de la vida si queréis llamarlo así) no nos ayudan a cambiar, pero son la confirmación de que estamos yendo pro el buen camino.

¿Alegrías de verdad, falsas alegrías? Os explicaré un poco mejor a qué me refiero por si acaso el párrafo anterior no ha sido lo suficientemente claro.

El Rabbî Gamaliel, maestro de San Pablo cuando este aún era fariseo (sí, Saulo de Tarso era un fariseo fariseísimo) aparece en el libro de los Hechos de los Apóstoles con una frase magistral. En medio del Sanedrín, cuando los sumos sacerdotes y los escribas interrogaban a los apóstoles que habían sido liberados milagrosamente de la cárcel, mientras se comenzaba a forjar una condena de muerte hacia los cristianos por predicar a Jesús, este prestigioso doctor de la Ley, se puso en pie, mandó salir a los acusados y se dirigigó a los allí presentes y les dijo, entre otras cosas, esto:

<i>”Porque si este plan o esta obra es de los hombres, fracasará, pero si es de Dios no conseguiréis destruirlos”</i> (Cf. Hch 5, 34-39)

Muchas veces estamos contentos, felices… pero son cosas que pasan y son de ese tipo de cosas que cuando pasan lo único que dejan es una amargura irremediable. Sin embargo, otro tipo de cosas, que se nos pueden presentar, incluso, como problemáticas en su momento… terminan siendo fuentes de la más profunda alegría. Creo que es más o menos lo que quería decir.

Por otra parte, los errores nos ayudan a encauzar el buen camino. Descubrir que esas falsas alegrías son precisamente eso, falsas, darse de bruces contra lo que más temíamos… Eso nos hace ver que no todo es tan perfecto como creíamos y pretendíamos y nos obliga a reconducirnos, a purificarnos, a cambiar la piel si es necesario (y no se entienda esta última imagen como hipocresía, sino todo lo contrario, despojarse de las máscaras que podamos tener, acercarse más hacia la verdad de nuestro interior).

Pues… bien. Estoy convencidísimo de que hay que agradecer a Dios, siempre a Él primero, y a todos los demás de que nos hayan abierto los ojos e, incluso, que nos hayan ayudado a errar (fuerte, ¿no?…) para darnos cuenta de que errábamos y que ese, por muy atractivo que pudiera parecer, no era el camino…

De todas formas, no es dar gracias por los errores sin más. Es dar gracias por los errores y POR HABERLOS SUPERADO. Pero es dar gracias por los errores, también, porque nos han dado la oportunidad de superarnos a nosotros mismos, de ser mejores.

PD: Es un post un poco lioso… pero espero que la idea quede clara ^^

Silencio Absoluto Escrito el 14/04/2008 a las 22:03:13 Centoloman

Desaparecido

Sí, últimamente casi no estoy pa’nadie. Después de los exámenes (inmediatamente después) llegaron los Ejercicios Espirituales y después de los Ejercicios Espirituales nos embarcamos en la grabación del disco de la Schola Cantorum del Seminario (disponible a partir del 10 de Mayo, más información en http://oscarvalado.spaces.live.com/ ).

Y para colmo de los colmos, como algunos sabéis, el pasado día 10 de marzo intervinieron quirúrgicamente a mi abuela (de 84 años) para practicarle una vertebroplastia. La cosa no salió bien y fruto de la operación apareció un sangrado que le comprimió la médula hasta el punto de que perdió la movilidad de las piernas.

Por eso, una semana después, el Lunes Santo y día internacional de los bebedores de cerveza (uséase, el 17 de Marzo, San Patricio), volvió a entrar en quirófano. Le implantaron dos fijadores en los lados de la columna y eliminaron el sangrado. En cualquier caso la cosa no parece mejorar.

Desde entonces he pasado más tiempo en el hospital que en cualquier otro sitio, así que podía estar conectado pero, realmente, no estaba. De hecho, había querido ir a Pontevedra unos días, tomarme unas cañas con los colegas, desconectar, disfrutar realmente de las vacaciones que tuvimos la semana de Pascua (la pasada)… Pero no ha sido posible.

Y ahora de nuevo al Seminario… y resulta que la red no va…. ¡Qué bien! Por eso ahora aparezco de Pascuas a Ramos… Eso sin contar que no estoy muy motivado últimamente para sonreír y esas cosas así que mejor que amargarle la Pascua a otros pos… Eso, que ya me entendéis.

En conclusión que estoy cansadísimo, duermo mal, tengo que ponerme a 100 con las clases y ese tipo de cosas. Así que si me veis (u os hablo) poco esta es la explicación. Me gustaría decir que está todo solucionado, o que lo solucionaré pronto, pero como comprenderéis, mi mente está más en una habitación de hospital que en otras cosas.

Silencio Absoluto Escrito el 3/04/2008 a las 13:30:56 Centoloman


1 frags left
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Nace “Renglones torcidos”

Dicen que Dios escribe recto con renglones torcidos… y eso más o menos es lo que he pretendido reflejar aquí. No, no me he vuelto loco, ni me ha dado un arrebato de soberbia. No me creo Dios ni nada por el estilo. Yo soy más bien como uno de esos renglones torcidos, como lo puedes ser tú, lo puedo ser yo o lo puede ser ese pequeño que acaba de nacer en alguna parte al otro lado de este pequeño gran mundo.

Y el objetivo de este pequeño rincón que acaba de surgir en la blogocosa es ese. Contar mi experiencia de renglón torcido y tratar de ayudar y animar a otros a ser capaces de descubrirla. Así que sed todos bienvenidos a Renglones torcidos. Sentíos, por favor como en casa.

Silencio Absoluto Escrito el 26/01/2008 a las 0:20:54 Centoloman


3 down, another 3 to go
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De ideas raras en tiempos de marejada

Estamos en medio de exámenes, así que el Manual del buen procastinador obliga a un servidor de ustedes a poner algo en esta esquinita de la red (en esta y en el deviant… y viceversa, que ahora me dedico a colgar los posts por duplicado). La verdad, he estado “ausente”, pero ausente no por dejadez… sino por todo lo contrario, que hay demasiadas cosas de las que quiero hablar y luego al final no me decido por una… No sé si fue Manu u otro (es inevitable… es de los pocos blogs que sigo con avidez ya…) el que dijo que esa es una de las mayores putadas que tiene mantener un blog generalista.

De hecho he de confesar que he estado coqueteando con la posibilidad de montar una bitácora especializada. No sabría decir si aquí o en algún sistema de esos de click click click y tira p’alante… Y aún no he descartado la posiblidad, pero tiempo al tiempo. No actualizo mi blog… como para abrir uno especializado… Evidentemente, de hacerlo, sólo hay un par de cosas o tres sobre las que podría “especializarme”…

Hasta estuve pensando que (especialmente si esa especialización fuera en temas de Iglesia) a lo mejor sería hasta más aconsejable hacerlo amparándome en el anonimato, todo lo contrario de lo que hago en el blog. ¿Sería eso cobardía? Hombre… seguramente a algunos les parezca algo por el estilo. No es que tenga miedo o vergüenza de lo que pienso, pero podría interpretarse mal “por ser vos quien sois” y meterme en algún lío.

A ver que me lío… Lo que quiero decir es que posiblemente algunas de mis opiniones podrían crear polémicas que revirtieran de alguna forma inadecuada (ni para bien ni para mal, por eso trato de evitar calificativos del tipo “positivo” - “negativo”) en mis compañeros en particular o en el Seminario/la Diócesis o demás instituciones relacionadas.

Y no porque mis opiniones en sí puedan resultar “incorrectas”, sino porque, como en todas las cosas de la vida, solemos terminar encasillando a la gente por una serie de criterios que, en general, son siempre (o casi siempre) parciales, estereotípicos y prejuiciosos. Os aseguro que, igual que si me pusiera a hablar de política, en los blogs de opinión de carácter religioso es así. Basta con echarle un vistazo a cualquiera de los que se pueden visitar en la plataforma de Periodista Digital.

Y como con todas estas cosas, pues todo se llevaría al extremo y entonces terminaría siendo o “un progre rojillo y antieclesial” o “un talibán integrista y antieclesial que merece ser ajusticiado en el paredón pues con opiniones como la mía lo único que consigo es terminar con la verdadera Iglesia de Jesucristo”.

Lo cual, como veis, me dejaría en un gran dilema… porque yo lo que es acabar con la Iglesia como que no…

Que por cierto, no sé si se dan cuenta que con esas polémicas tontas (unas más tontas que otras, hay que decirlo), esas guerras de forma tan pública (sólo hay que ver los comentarios en varios blogs y darse cuenta de las lindeces que se dicen unos y otros) le están haciendo un flaco favor a la Iglesia que tanto dicen amar (y que seguramente aman, que no soy yo quién para ponerlo en duda).

Vamos, que con unas perspectivas así parece que lo más prudente sería borrarme la idea de la cabeza, dedicarme más al blog y pelillos, o melenas, a la mar. Así no me busco problemas con nadie y todos contentos. Pero la cuestión es que la idea aún no se me ha ido de la cabeza.

¿Por qué? ¿No acabo de decir que no me parece una buena idea? Básicamente, es porque se me ocurrió que quizás podía llevar a un blog mis reflexiones surgidas de la oración. Así, por una parte, me ayudaría a mí a hacer oración y, por otra parte… por otra parte… ¿Qué egoísta no? ¿Es esa la única parte? Na, por otra parte supongo que yo no sería el único beneficiado…

Pero bueno, es una idea ¿no? Ahí está y no sé si alguna vez la llevaré a cabo. Lo que sé es que tengo que terminar (de una vez) un trabajo, imprimirlo, entregarlo (supongo que lo entregaré mañana y no esperaré al examen… si es que lo termino hoy que cuanto más avanzo más me enrollo), hacer unas fotocopias, repasarme por enésima vez toda la asignatura del viernes, terminar de repasar las cosas para el examen del martes…

Y por el medio ir a la pastoral a Vimianzo… que esa es la putada, que los fines de semana, que siempre sacas más tiempo pa estudiar, hay que ir a la pastoral. No es que no me guste, que voy más que encantado (además ahora hay cochecitu ^^) pero es un día (porque quieras que no ahí está la mañana del sábado y la tarde del domingo) que pierdes… Como si lo fuera a aprovechar de otra forma.

Por cierto, que ya llevo dos meses sin galería (y ya han pasado dos meses desde el comienzo de la tormenta… ahora ya ha amainado… aunque hay algún destrozo por ahí aún) y aún no tengo noticias… Argh! Mi creatividad está fuertemente coartada…

Por cierto, que me estoy enganchando al Padre Casares (bueno, es pronto, sólo llevan dos capítulos). Nunca creí que me fuera a enganchar a una serie de la gallega… ¿Es grave doctor?

Silencio Absoluto Escrito el 23/01/2008 a las 19:01:21 Centoloman

Confesión contradictoria

Estoy cansado, pero no tengo sueño. Tengo hambre, pero no me apetece comer. Tengo sed, pero no me apetece beber. Estoy pendiente del partido del Dépor, pero realmente no le estoy haciendo ningún caso (sé que van 1-1 ahora mismo y que debe faltar más o menos un cuarto de hora) y cada vez me importa menos si descendemos, nos quedamos o somos los protagonistas del mayor milagro de la historia del fútbol y nos metemos en Europa. Me apetece escribir por aquí y no sé de qué.

Como dije en el último post hace tan sólo… tres o cuatro días, lo que supone un completo récord últimamente, los últimos han sido tiempos tormentosos y aún tengo que terminar de aterrizar y, en cierto modo, asimilar todo lo que ha ido pasando.

No es que esté nervioso, intranquilo o inestable, como sería de esperar en mí. Más bien estoy en plan “observador”, no puedo decir que imparcial en cuanto que más o menos estoy en el ojo del huracán, de todo lo que va pasando a mi alrededor, procurando callarme y no coger las cosas por donde no son.

Vale, acaba de marcar el Barça… ya vamos palmando. Este año nos vamos a Segunda y le vamos a joder el ascenso al Fabril. Seguro.

Retomando…

Decía que procuro “callarme y no coger las cosas por donde no son”, aunque a veces eso se quede en eso, en “procurar”. En mera tentativa, pero soy incapaz de no quejarme o no buscar consejo en otros para poder afrontar situaciones que, por otra parte, me siguen superando por más interiorizadas que las quiera o que las pueda tener.

Bueno, ya que sigo con el tema, creo que voy a soltarlo todo. Reconozco que soy una persona muy propensa a cometer errores en el ámbito de las relaciones personales. Quizás con todos los vaivenes que he tenido en mi vida, una socialización digamos… tardía y, por último, el cambio de vida tan radical que di hace ya dos años y medio (hará 3 añitos en abril) pues es lógico que ahora mismo esté en una especie de situación límbica… uséase algo así como ni chicha ni limoná.

Y por más que lo intento, soy incapaz de corregirme… Es cierto que poco a poco hay algunas cosas que estoy solventando pero todos más o menos sabéis que soy una persona a la que le cuesta muchísimo abrirse, una barbaridad (excepto por aquí, hay que reconocerlo, cosa que Manu me ha criticado alguna vez). Eso supone un enorme handicap para las relaciones personales (no sólo, os juro que para la vida espiritual también, aunque ni ambas facetas se pueden dividir ni viene a cuento que os hable ahora de mi vida espiritual ¿verdad?)

Partido terminado, resultado definitivo.

A lo que me refiero es que conozco muchos errores de forma inconsciente, pero bueno, como todos sabéis también estoy abierto a que me digáis “oye, mira, que esto me molesta”. No suelo poner malas caras, ni mandar a los que me dicen esto o lo otro a la mierda (hablando en plata). Y suelo pedir perdón por todo lo que hago mal (tanto que mucha gente podría pensar que lo digo ya de forma automática), aunque ni siquiera sepa de qué se trata.

Y también pongo todo lo que pueda de mi parte para solucionar o enmendar todo aquello de lo que soy culpable. Hay veces que no lo consigo, el hombre es un animal de costumbres o eso dicen, pero nunca queda sin intentarlo (hay quien dirá que intentarlo no sirve de nada, pero bueno, el esfuerzo siempre tendrá su recompensa (si no, mirad a Rock Lee)).

Y soy consciente también de que por aquí todo suele sonar muy categórico. Faltan las miradas, el tono de voz, los gestos… en resumen, todo lo que supone la comunicación no verbal. Cierto es que existen los smileys pero, sinceramente, nunca o casi nunca encuentro el acertado (sobre todo si no se trata del MSN, ese lo tengo saturado de emoticons y no puedo quejarme). Fijaos si es así que hoy me han dicho que soy una persona que tiene todas las cosas muy bien planeadas, con las ideas claras y la cabeza bien amueblada u organizada, o como se quiera decir. Pero nada más lejos de la realidad. Si yo (o alguno de los que lean esto) les contara…

Pero aún así no lo entiendo. No entiendo el porqué de ciertas enemistades que me he granjeado en estas últimas semanas, meses… Y eso también, en cierto modo, me revienta. Nunca soporté eso de “¿Por qué estás enfadada?” “Tú sabrás” y similares. Creo firmemente en que “hablando se entiende la basca”, como diría mi paisano de provincia, Jesús Vázquez.

En cualquier caso yo tengo la conciencia tranquila (¿o no? ¿Por qué estoy escribiendo esto entonces?) respecto a una serie de cosas que se han derivado de esas situaciones y… bueno, sé que yo he hecho todo lo que estaba en mi mano. Quizás es esto último que he dicho en el párrafo anterior es lo que ha provocado esta situación de inconformismo que ha motivado en mi post. Quiero saber, aunque parece que no tengo derecho o no hace falta que lo haga.

No suelo guardarle rencor a nadie. No va conmigo. Siempre tendré las puertas abiertas a todo aquel que quiera tratar de hablar de lo que sea. Sea que me concierna, sea que no. Sea que alguien tenga algo contra mí, sea que le ha sentado mal algo que he hecho, sea lo que sea. Para mí, desde ahora que he soltado esta queja, si alguien cree que tengo algo contra alguien tabula rasa y punto. Como si nada hubiera pasado (aunque sé que algo ha tenido que pasar).

En fin, lo dejamos aquí que ya va para largo…

Sed buenos, dormid bien y soñad con los angelitos. Rezad por mí, yo rezaré por vosotros ^^

PD: Fijaos… no sabía qué escribir y mirad el rollo que me ha salido… Si es que… ¬¬

Silencio Absoluto Escrito el 10/12/2007 a las 0:14:30 Centoloman

Reportando

Pos como le prometí ayer a Manu hoy posteo para continuar con esta medio-resurrección del blog.

He vuelto a casa por primera vez desde que comenzó el curso y… no hay nada como estar en casa. He aprovechado y he comenzado a repartir ya las invitaciones para el 21, que las recibí ayer por la mañana.

Aún así, el curso no perdona y ya me tengo que enfrentar a un examen el miércoles que viene así que he tenido que dedicar la mañana a estudiar. Un mal menor, al fin y al cabo.

Por otra parte, bueno, las nubes descargaron su tormenta. Me mojé, la lluvia me caló un poco, pero conseguí ponerme a cubierto antes de coger una neumonía. Ahora, trato de ver como escampa (”Nunca choveu que non escampara”, que se dice por aquí) mientras voy sacando poco a poco la cabecita.

(Y el que tenga oídos para oír… que vea ^^)

Hala y de regalito por la Santa Constitución, Virgen y Mártir, un par de vídeos o un trío…

Se trata de Richard Cheese, un tío que se dedica a hacer versiones en plan Sinatra de grandes éxitos de la música actual (y no tan actual): Outkast, Rage against the machine, Metallica, Nirvana… En este caso os traigo U2 y Guns ^^

Richard Cheese - Sunday Bloody Sunday

Richard Cheese - Welcome to the Jungle

Y de premio final…

Orquesta de Ukeleles de Great Britain -  Smells like teen spirit

(No es coña, son ukeleles… y el tío dice algo de orquesta nacional del Reino unido…)

Silencio Absoluto Escrito el 6/12/2007 a las 19:13:29 Centoloman

Regalitou de Santa Cecilia

Bueno, como sabréis ayer fue Santa Cecilia, patrona de los músicos y por tanto, en cierto modo, mi patrona. Para festejarlo, ayer un compañero, Óscar, a la sazón director de la Schola Cantorum del Seminario nos mandó esto por correo:

Orquesta venezolana en acción

Disfrutadlo

Silencio Absoluto Escrito el 23/11/2007 a las 14:53:35 Centoloman

Reflexiones post-apáticas

- ¿Qué tal o día, Manuel?

- Non tan ben coma ti.

- Iso xa o sei.

- !Ricardito, es feliz!

- Si, Manoliño, son feliz…

Conversación mantenida hace escasos minutos con un compañero y que me sirve de
preludio a lo que quería contar hoy. Es una nueva reflexión sobre mi estado de ánimo (para variar) después de la no tan optimista entrada anterior, que ya queda en el pasado.

La verdad es que las situaciones de las que hablaba en el post anterior que no me permitían estar completamente contento por las cosas buenas que me estaban pasando últimamente pues siguen ahí. No se han esfumado así de repente. Incluso algunas situaciones, especialmente la que más me preocupaba, se ha agravado en cierta medida por algo que yo no logro alcanzar a comprender (y sin yo comerlo ni beberlo me he encontrado en una situación un tanto incómoda). Pero quizás he aprendido a darles la importancia justa.

También cuenta que Barcelona y Roma me han servido de desahogo existencial. Un poco de desconectar de todo lo rutinario, aunque sea a los pocos días de empezado el curso, no me ha venido mal. Y hacer el friki por Barna adelante, conocer gente y esas cosas, no ha caído en saco roto (al fin he decorado la habitación, dos años después) y he aprendido a valorar mejor ciertas cosas y a ciertas personas y a darme cuenta de otras cosas respecto a otras.

Algún día narraré la experiencia Romano-Catalana de forma más detallada pero para lo que quería contar hoy eso llegaba.

Por otra parte, creo que podría decir que en el Seminario estoy mejor que nunca. Superada la gran crisis vocacional del año pasado y parte de este verano y con la cabeza un poco (no mucho) más amueblada, creo que por fin he conseguido asentarme definitivamente entre las paredes de esta santa casa. Me ha costado, dos añitos y vamos ya comenzando el tercero…

Quizás los dos primeros años iba yo demasiado a mi aire. Sin un grupo estable de compañeros, sin llevarme mal con nadie tampoco, pero sin ese grupito de 2 ó 3 de referencia que es tan necesario al fin y al cabo. Ahora más o menos lo he encontrado y, quieras que no, eso ayuda un montón… y por eso ya no estoy tanto por aquí, aunque me veáis conectado ^^

Por otra parte estoy más que contento en mi destino de pastoral. No es que el año pasado, en Padrón, no lo estuviera, pero es que el hecho de poder estar allí todo el fin de semana y no sólo las mañanas del domingo y lo bien que me llevo con el cura, pues…

Y casi para culminar esta situación de bonanza seminarística, el próximo 21 de Diciembre, viernes, a las 19:00 h recibiré el Rito de Admisión. ¿De qué se trata? Es una ceremonia mediante la cual la Iglesia te reconoce oficialmente como Candidato al Diaconado o al Presbiterado. Es decir, te reconoce oficialmente como apto para poder recibir las Órdenes algún día… que aún tardará al menos otro tanto. Antiguamente esto te convertía ya en clérigo (y es cuando se te practicaba la tonsura), ahora no, pero eso no le resta significación al hecho.

Como comprenderéis estoy bastante contento. Cielo azul en mi horizonte emocional. Con algunos nubarrones pequeñitos, unos más grises que otros… pero espero que ninguno de ellos suponga una tormenta a corto-medio plazo… A largo plazo Dios dirá.

Silencio Absoluto Escrito el 20/11/2007 a las 0:25:13 Centoloman

Apatía existencial

Ha comenzado el curso. Ayer hizo ya dos semanas que estamos aquí en el Seminario y me he decidido a hacer un poco de balance. El otro día se lo comentaba a varios: mi estado de ánimo actual analizando todo esto es bastante “monótono”.

Por una parte, en lo personal estoy así así. No es que me encuentre mal, ni nada… Hacía tiempo que no tenía tanta paz como tengo ahora y en líneas generales debería estar bastante contento… pero no lo estoy. ¿Por qué?

Porque realmente, a pesar de lo mucho bueno que me ha pasado últimamente, lo malo que me ha pasado me ha afectado tanto que me ha sumido en este estado de apatía… de aburrimiento existencial en el que estoy ahora…

Se me rompió la guitarra, mis planes para ir al Salò del Manga aprovechando el puente se entorpecieron porque “como ahorro no hace falta que mi padre me ingrese pasta” (por favor, ved la contradicción ahí…), aunque gracias a Dios parece que puedo arreglar eso…, noto como si algunas personas me hubieran dejado de lado (en lo que reconozco que tengo bastante culpa en algunas ocasiones…)…

De todas formas, estoy “contento” porque, conociéndome, podría haber sido peor…

Silencio Absoluto Escrito el 17/10/2007 a las 17:14:34 Centoloman

Propósitos para el nuevo curso

Bueno, el martes ya debo estar en Santiago para comenzar las clases el jueves así que va siendo hora de hacer esa lista de cosas que siempre prometemos hacernos

- Tener siempre un libro en la mesilla… y leerlo (que el año pasado tuve alguno durante meses sin abrirlo)

- Llevar las cosas al día

- Continuar aprendiendo a colorear ^^

- Coger ritmo de escritura y no dejar ningún proyecto atrás

- No sobresaturarme de cosas

- Resucitar el blog

Aumentaré la lista según vea conveniente xD

Silencio Absoluto Escrito el 29/09/2007 a las 20:40:59 Centoloman

Self Service

Artículo escrito para el XX Curso Básico de Periodismo para Seminaristas en Granada

Vivimos en un mundo dominado por la interactividad, en un mundo donde las capacidades y posibilidades del usuario son cada vez mayores. Construimos una vida a nuestra medida, a nuestro gusto. Nos forjamos nosotros mismos eligiendo entre una cada vez más grande variedad de opciones a todos los niveles.

Es innegable que esto conlleva una serie de ventajas cuando este autoservicio se refiere a ámbitos como puede ser el informativo o el de ocio: uno se informa de lo que le interesa y se divierte como quiere. Pero no podemos olvidar que el hombre es un ser unitario, y es ahí donde nos topamos con el peligro. De este modo, creamos un saber “a nuestra medida” y, lo que es peor, una verdad e incluso un Dios a nuestra medida.

Rechazamos todo aquello que no nos gusta, que nos molesta. Evitamos aquello que no entendemos o que sentimos que nos coarta. Huimos del dogma y de la jerarquía en aras de una supuesta libertad que nos permita postular esa moral “a medida”. Identificamos la autoridad y la verdad con la represión, con la falta de libertad y, por tanto, con la frustración y el sufrimiento.

Así, vamos poco a poco desviando, omitiendo o ignorando aquello que nos viene establecido y nos convertimos en Ícaros demasiado osados como para darnos cuenta de que esas “limitaciones” son también arneses de seguridad que impiden que nos estampemos contra el suelo cuando se derritan nuestras alas de nuestro mundo de fantasía en el que podemos hacer todo lo que nos venga en gana.

Pero mientras tanto, seguimos empeñados en crear ese mundo a nuestra medida y vamos picoteando de aquí y de allá. Ahora me cojo un poco de esto de la paz interior del budismo y luego más tarde cojo eso del amor y la caridad del cristianismo que parece bonito, pero quito todo eso de la autoridad, que no va conmigo.

¿No me cree? ¿Cuál es la explicación entonces del éxito editorial de obras de escasa calidad literaria como el tan manido El Código Da Vinci en las que se ensalzan las ideas más románticas del cristianismo (aderezadas con mucho de new age, gnosticismo o como queramos llamarle) en contraposición a aquellas otras que nos resultan menos atractivas?

En un mundo como el nuestro, en el que lo que prima es la libertad: libertad de expresión, de culto, de pensamiento, de insulto… todo aquello que suena a límite es frontalmente rechazado en pos de la convivencia democrática, aunque es cierto que existen ciertos límites “por consenso” y únicamente porque son necesarios para poder volar sin turbulencias.

Y con esto llegamos a “mi verdad”, “mi mundo”, al más puro relativismo donde lo que realmente importa no es lo objetivo sino lo subjetivo, el “para mí esto es así”. Al final, lo único que logramos son seis mil millones de mundos distintos en los que, al final, lo que importa es la fantasía.

Volvamos a poner los pies en la tierra. Debemos recuperar esa concepción de que es la realidad objetiva la que nos ofrece la maravillosa oportunidad de construirnos a nosotros mismos con esa seguridad de que de todo podemos aprender y que no necesitamos inventarnos nada para ser libres, para estar cómodos… para ser felices.

Silencio Absoluto Escrito el 13/07/2007 a las 20:35:57 Centoloman

En capítulos anteriores de Caldeirada de Marisco


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